Tratamiento de la depresión

El consenso europeo para el tratamiento de la depresión es la combinación de medicación, pautada por un psiquiatra, y el tratamiento psicoterapéutico.

¿Por qué medicación y terapia?

El cambio de estructuras y comportamientos que permitirían al paciente remontar por si mismo necesitan una gran cantidad de energía que no está disponible en un estado depresivo.

Afrontar una terapia sin energía es una pérdida de tiempo y dinero, y fuente de desgaste, frustración y la experiencia añadida de la pérdida de confianza en la terapia como una ayuda eficaz.

Aunque no es imposible salir de una depresión sin medicación, esto seria tan duro como escalar el monte everest sin oxigeno.

¿Y por qué no solo medicación?

En la mayoría de casos el tratamiento farmacológico es efectivo por si solo: los fármacos actuales elevan los niveles de serotonina y reducen la adrenalina, corrigiendo así la desregulación hormonal causada por la depresión. Esto puede ser suficiente ante episodios depresivos causados por acontecimientos difíciles, aunque, incluso en estos casos, la terapia acortará el tiempo de tratamiento. Se trata de hacer las cosas fáciles, ¿no?

En algunas ocasiones, los baches y crisis en la vida esconden, o despiertan, algo más que un golpe del exterior. En estos casos el tratamiento con pastillas puede no tener fin o no conseguir los efectos deseados, y ahí es donde la terapia se demuestra necesaria.

Cuando la depresión no responde solo a factores externos, y siempre que sea continua o recurrente, la medicación actúa como un mero recargador de energía sintético que lucha contra los síntomas depresivos mientras el tratamiento terapéutico, más a largo plazo, consigue una mejor regulación orgánica. La medicación ayudará y es necesaria para tu tratamiento, pero no es suficiente por si sola.

Recuerda, la mejor combinación en todos los casos, es la combinación de la atención psiquiátrica y psicoterapéutica. Y si tu terapeuta no lo ve así, búscate otro.